viernes, 9 de julio de 2010

El cajón de tus susurros

Abrí el cajón de tus susurros.
Nadie me obligó, lo hice porque quise.
Mientras bostezaba de miedo,
una riada de hormigas me devoraba los labios.
Temblé, miré de reojo, maldije, amé.
Enterré tus recuerdos bajo barro miserable,
y prendí fuego a la voz que me endulzaba los oídos.
Pero los susurros sobrevivieron. Casi inaudibles. Callados. Mudos.
Verdaderos.

3 formas de ver las cosas:

  1. El querer abrir un cajón de susurros ajeno es muy similar a querer meterse en el cerebro de la otra persona para saber que es lo que está pensando, sin que ella se entere de nuestra presencia ahí dentro. esa fué mi pequeña interpretación, si no le dí en el blanco perdón por mi ignorancia xd!!!

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  2. Yo creo que lo del cajón de los susurros es más bien romántico-erótico no? Al menos así lo he entendido.

    Besos.

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  3. ...supongo que esto es lo bueno de las poesías, que lo que transmiten muchas veces no se parece mucho a cómo fueron pensadas... La escribí hace un tiempo y no la publiqué, y el otro día rebuscando en mis archivos del blog la releí y me quedó la duda de por qué decidí no publicarla entonces. Y el caso es que no me acuerdo.

    Para mi, los susurros son esas frases que sólo se escuchan bien cuando se cierran los ojos. Y que se siguen escuchando incluso cuando se ha hecho el silencio.

    Muchas gracias por comentar!! Un abrazo!!

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