martes, 27 de julio de 2010

Popurrí de cosas. Entrega nº5 (...)

Últimamente no doy abasto ni conmigo mismo. Desde que me conozco, siempre estoy metío en mogollón de saraos [traducción: últimamente llego a casa y no tengo ni ganas de machacármela], y al final eso pasa factura, desde que llegué a este país he perdido siete kilos, pero se me está quedando un tipo que me pongo cerdísimo sólo con mirarme al espejo. En fin, que parece que estos meses de verano el blog avanza más lentamente de lo que me gustaría. Por eso de vez en cuando necesito alguna entrada popurriesca como ésta. Cosas lo suficientemente interesantes o graciosas, pero lo suficientemente escuetas como para poder tejer una entrada más grande con ellas. Ahí van.
Cosa primera: mi regalo de cumpleaños. Sip, ya sé que hace eones desde aquellas fechas, pero no podía pasar por alto comentar algo al respecto. El regalo consistía en un fin de semana a gastos pagados para hacer rafting y puenting en Minakami (水上), prefectura de Gunma (群馬). Como nos salía más rentable, alquilamos un par de coches entre todos y, después de saltarnos la salida de la autopista y hacer una pirula para no tener que pagar dos veces, acabamos llegando a nuestro destino. Durante los dos días que pasamos por allí, el cielo amenazaba con empezar a descargar de repente, pero al final sólo nos llovió por la tarde del primer día, cuando ya estábamos en el hostal.
No era la primera vez que hacía rafting, pero como la última vez que lo hice, me volvió a parecer muy divertido (sigo diciendo que de mayor quiero vivir en un sitio donde haya agua). Y el traje de neopreno parece hecho a mi medida jeje… Hasta me caí en algún momento de la embarcación, justo cuando pasábamos por unos rápidos (!!!), el menda, que iba delante del todo, se emocionó demasiado, y hala, al agua. Tal y como nos habían contado en las explicaciones sobre seguridad, me lanzaron una cuerda para que me agarrara, amos, que no es lo mismo caerse en medio de los rápidos que en un remanso…, y tengo que admitir que entre tanta corriente no es tan obvio flotar con la cabeza por fuera del agua mientras te dejas arrastrar recostado río abajo…
 
Al día siguiente tocaba puenting, 42 metros de caída, y debajo un río. Era la primera vez que lo hacía. Como ocurrió con el rafting, nos hicieron firmar un documento en el que dábamos nuestro consentimiento y nos hacíamos totalmente responsables de nuestra decisión, siendo conscientes de que podía ocasionar daños irreparables e incluso la muerte. Amos, que la empresa no se hacía responsable ni aún en el supuesto de que hubiera habido algún fallo humano, cosa que me pareció un poco fuerte, sí… Pues nada, nos pesaron, me coloqué los arneses para saltar primero, y ahí que te voy! Justo antes de tirarme sí que notaba un gusanillo en la tripa, pero una vez que se salta, es la hostia!!! Un subidón de adrenalina directo en vena!! Al final, incluso nos dieron un diploma que plasmaba nuestra hazaña jeje…
 
Por último, después de lanzarnos al vacío, nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores. Acabamos subiendo por un monte que estaba nevado (sí, a finales de mayo!!), en el que además se estaba celebrando una competición… Eso sí, antes tuvimos que superar una subida mientras sorteábamos un río, y luego el tramo de nieve hasta el lugar de la competición. Me caí varias veces, tanto en el río como en la nieve, pero es que no llevaba las zapatillas adecuadas para este tipo de actividades…
 
Cosa segunda: Jiyugaoka (自由が丘). Uno de estos últimos findes nos dejamos caer por el barrio de Juyigaoka, que tiene la fama de ser el sitio donde quieren vivir todos los tokyotas. La verdad es que las tiendas que adornaban las calles no eran lo que se dice baratas, y además todo tenía un ambientillo europeo que por momentos hacía que te sintieras paseando por alguna calle del viejo continente (había hasta una especie de simulación de los canales venecianos jeje). Y pues nada, paseíllo, charla, algún templo, y de vuelta para casa.
 
Cosa tercera: el taiko (太鼓). Resulta que los miércoles por la tarde me he apuntado a tocar el taiko, un instrumento japonés que recuerda a un tambor bastante grande (los afortunados ya habrán podido ver mis actuaciones estelares en el Facebook jeje). Como ya teníamos montada una de las coreografías (sí, además de zumbarle al parche con los palos hay que moverse de un lado a otro), la buena mujer que organiza todo el sarao quedó con los profesores de taiko en que nos llevarían a tocar a una residencia de ancianos. Así que allí fuimos, con los demás integrantes de la escuela de taiko, un sábado, a ponerle un poco de música a los viejetes. La verdad es que me lo pasé muy bien, y aunque así a botepronto la reacción de los abueletes era más bien nula, yo creo que se debía a que algunos no oían del todo bien, y mira que estábamos metiendo ruido…!!! El resto de la tarde se completó con una exposición de ikebana…
 
Cosa cuarta: el tofu (豆腐). La misma buena mujer que organiza lo del taiko, se dedica en sus ratos libres a montar cosas típicas japonesas para los trabajadores/estudiantes extranjeros de la empresa. En este caso se le ocurrió llevarnos a un restaurante de tofu bastante fashion, y teníamos que ir todos vestidos con ropa típica japonesa, kimonos ellas y jinbei nosotros. El sitio era un poco carete, pero el servicio, la comida, la presentación, la ambientación, y etc, etc… bien valían el precio a pagar. Y además el menú de tofu que nos comimos estaba riquísimo!!!
 

En la próxima entrega, las aventuras y desventuras del tercer y cuarto desembarco.

5 formas de ver las cosas:

  1. Woah!! puenting... que valor. En fin, creo que hay otra cosailla a añadir a la meme de muerte.

    Un saludo

    PD: (imaginar voz de crio suplicando al padre) "yo quiero videos tocando el taiko" "yo quiero videos tocando el taiko" "yo quiero videos tocando el taiko"...XD

    ResponderSuprimir
  2. Fortuna y Gloria: Pues nada, si te animas, es todo un subidón! Muy recomendable. Sólo hay que contar tres, dos, uno, y lanzarse! Lo del taiko tendrá que esperar jeje, que está planeada una actuación estelar a finales de agosto :-)

    Un saludo y gracias por comentar!

    ResponderSuprimir
  3. En primer lugar, te envío un cordial saludo desde Chihuahua, Chih. México.
    He estado visitando y conociendo los blogs que participan en los Premios 20 blogs. Deseo mucha suerte y muchos votos para tu blog; aprovecho para invitarte a visitar mi blog que fue creado con la intención de publicar mis artículos semanales de opinión que muchas veces son censurados por la mayoría de los medios de comunicación que son controlados por el gobierno del Estado.
    Tristemente Chihuahua se ha convertido en uno de los lugares más peligrosos por la ola de violencia generada por el crimen organizado; el periodismo se ha convertido en uno de los oficios más peligrosos; pero mi lema es: prefiero morir hablando, que callada. Y es que quiero a Chihuahua de regreso… ese Chihuahua que mundialmente era conocido por sus bellos paisajes, por su gente valiente noble y leal, por su grandeza en general…. y no por la violencia que ahora impera. (Mi artículo: “Crimen, cámara, acción” lo explica mejor).
    Te invito a que conozcas mi blog que participa en la categoría Actualidad; ojalá sea de tu interés.
    http://lablogoteca.20minutos.es/laecita-blog-mi-derecho-a-la-libre-expresion-18859/

    ResponderSuprimir
  4. Así que vives en Japón también? Parece que somos varios los de habla hispana :)

    Abrazos desde Nagoya!

    ResponderSuprimir
  5. ...ya, sé que últimamente estoy un poco ausente...

    Aída Holguín: Bienvenida a esta mi morada! vaya, lo que cuentas de Chihuaha no parece muy esperanzador...Debéis ser muy pocos los valientes que os atreveis a alzar la voz. Desde aquí, todo mi ánimo y aliento.

    Sil: Bienvenida también! Sip, vivo en Japón, pero en breve volveré a España...Mi aventura por estas tierras se acaba. Un abrazo grande para Nagoya!

    Un saludo a todos y muchas gracias por comentar!

    ResponderSuprimir