domingo, 24 de octubre de 2010

Quiero morir para sentir que estoy vivo

El otro día me fui a sacar unas fotos de tamaño carné. Me gusta sonreír de oreja a oreja, como si me fuera la vida en ello, creo que a cualquier persona le alegra ver una foto en la que alguien sale sonriendo (incluso con trozos de espinacas entre los dientes), y a mi me parece muy divertido verme después los caretos que pongo. Weno, también sé de gente a la que le jode que los demás sean felices (o al menos que lo aparenten riéndose en una foto), pero la cosa de hoy no va de deplorables frustrados.

Cuando la pava me hizo la primera foto, me enseñó la captura en la pantalla de la cámara y lo primero que hice fue pensar ¡¡mierdaaaaa!! ¡¡vaya peazo patas de gallo que tengo cuando sonrío!! y me dice ¿quieres que te haga otra foto? y en ese momento me salió un automático de la boca, vomitado con prisa. Entre esa respuesta y la foto tuve dos segundos escasos. El primero fue para preguntarle a mi cerebro si debía sonreír para la siguiente foto, y así después podría elegir entre mi versión seria impoluta y mi versión sonriente arrugada. El segundo fue para decirme eres gilipollas, y volver a torturar a la pobre fotógrafa con una media luna llena de dientes que va de oreja a oreja. Al final me quedé con la primera. Mi sonrisa es mucho más bonita que cualquier colección de arrugas.

Después, mirando ya mi nueva foto de carné (espero que la burocracia no me las finiquite en poco tiempo…), comprobé que las patas de gallo seguían en su sitio. Weno Cooper, has pasado a convertirte en madurito interesante, hacerse mayor es lo que toca, pero ya lo sabías!! Una mezcla peculiar entre la nostalgia de los tiempos de piel tersa y reluciente y la expectación de notarme distinto y querer descubrirlo dio paso a una dulce tranquilidad tras comprobar que, al fin y al cabo, sigo siendo humano para lo bueno y para lo malo.

Tiempo después, y como siempre pasa en esas noches en las que no echan nada interesante en la tele (el 95% diría yo), acabé viendo un documental de la 2 (sí, asumo mi culturetismo-frikismo-comoquieraquesellame, pero es que al final es la única cadena en la que la bazofia diarreica no campa a sus anchas). Giraba en torno al concepto de la eterna juventud, y de cómo algunos experimentos recientes habían permitido alargar la vida de ratones de laboratorio un 15% [introducir error experimental]. Tengo que admitir que los resultados obtenidos eran brillantes y prometedores, pero a veces el enfoque del tema chocaba bastante con mi forma de ver la vida. Para algunos entrevistados, parecía como si el hecho de poder vivir hasta los ciento veinte años fuera la panacea, haciendo hincapié en que lo que se hacía no era alargar la vejez, sino alargar la juventud. Lo que más me llamó la atención fue la consideración del envejecimiento por parte de algunos científicos no como un proceso natural, sino como una enfermedad, cuya manifestación sería todo lo que conocemos hoy como enfermedades asociadas a la vejez. Un planteamiento muy original y del que me gustaría informarme en el futuro, porque me dio a entender que habría de existir algo parecido a una curación.

No sé yo si me gustaría vivir tanto tiempo. No porque no me apetezca ser longevo, ni morirme de repente ni nada de eso (weno, de hecho lo de morirse me parece tan relativo y aleatorio que es algo en lo que pocas veces pienso). Simplemente creo que el concepto de la eterna juventud es una idea basada en la negación y evasión de lo que te rodea, puede que también alimentada por un miedo irracional a la muerte, y eso sin tener en cuenta las consecuencias que podrían derivarse de durar tanto tiempo: trabajar durante más años para jubilarse con casi ochenta [no comments], aparición de enfermedades asociadas a la extrema vejez de las que no se tenían constancia, superpoblación (¿autorregulación?)…

Efectivamente, los efectos colaterales de hacerse viejo no son nada agradables. Sí, sí, claro que la arruga es bella [joder cómo ha ido derivando la entrada… es como buscar manzana en Wikipedia y acabar leyendo la biografía de Shackleton], pero no lo es tanto no poder casi moverte de tu sillón, tener un Parkinson que no te deja beber ni un vaso de agua sin hacer un lago a tu alrededor, o que se te pire la pelota y vivas atemorizado porque tienes que esconderte, que vienen los nacionales. Y me da que eso seguirá pasando aunque vivamos ciento veinte años. Y si no, pues nos acabarán sucediendo otras cosas.

¿Es conformismo? ¿Es resignarse y aceptar las cosas tal y como vienen? No. Simplemente creo que cada cosa tiene su tiempo asociado, weno, en este mundo hiperrápido quizá haya menos tiempo para todo… quizá hasta ni nos demos cuenta de que estamos vivos… quizá por eso necesitemos más años… aunque lo mejor sería un descanso para parar a repostar, ¿no?. No digo que no haya que seguir investigando, estoy seguro de que estos experimentos ayudarán a comprender y mejorar aspectos importantes en la vida de las personas. Pero el hilo conductor del tema se me queda un poco vacío si no va acompañado de alguna justificación más fuerte que no sea únicamente la persecución de un ideal como la eterna juventud, que para mi es algo bastante gratuito. Las personas somos reales al fin y al cabo.

Hace bastante que llegué a la conclusión de que la muerte es parte indisoluble de la vida (¡es lo único de lo que podemos estar seguros!), y que la vida es algo que hay que aprender a vivir, (en esas estoy yo…pero es que no es fácil…). Porque lo mismo estamos borrachos de sensaciones que las hostias nos vienen todas a la vez.

Voy a parar, que esto empezó con unas fotos y se me está liando el tema que no veas. Por cierto, otra magnífica noticia: han decidido descifrar el genoma de Ozzy Osbourne. No me extraña, lo raro es que tenga sesenta años y siga vivo…

4 formas de ver las cosas:

  1. Igual Ozzy encierra el secreto y la fuente de que podamos llegar a los 120 años no? Una reflexión bastante interesante.

    Besos.

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  2. Jajaja, he de decir que a lo de Ozzy no me he podido resistir a reirme. Y es que andará por los setenta años! y eso si, el siempre ha dicho que ha tenido cuidado con las drogas...en su justo punto, como el azafran, jajaja, qué tio. La verdad es que vivir no es fácil, pero es muy bonito:)

    Un saludo Cooper!!

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  3. '(weno, de hecho lo de morirse me parece tan relativo y aleatorio que es algo en lo que pocas veces pienso' -explain please

    Chumonny Belere

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  4. Christian: Soy seguidor de la Iglesia de Ozzy Osbourne, con eso te digo todo...

    Ayrton: Ya te digo, lo flipante es eso, que ahí sigue el colega. Y sí, vivir es muy bonito aunque no fácil!

    Chumonny Belere: Me refería a que el contexto en el que se produce una muerte me parece algo muy poco predecible (a no ser que sea una enfermedad terminal, o una situación de guerra...). Y por eso casi nunca pienso en ella.

    Un abrazo a todos y gracias por comentar!!

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