Sé que últimamente no me prodigo demasiado por los interneses, no contesto a mails con la celeridad que me caracteriza [...], no respondo a las chorradas del Facebook, ni contesto a los comentarios que se van desgranando en este blog (lo haré, siempre lo hago). Me disculpo. Digamos que en estos momentos estoy un poco desconectado del mundo. Y no porque haya decidido dedicarme a la meditación transcendental durante todo este tiempo, sino porque me es un poco complicado acceder con la comodidad que me gustaría a internet, amos, sin tener que pasar por un ciber.
Todo volverá a la coherente y absurda normalidad en breve (esperemos que con alguna sorpresa de por medio). Dejadme quince días. Para entonces, prometo al menos dos cosas. Una. Un reportaje detallado de mi visita a Lisboa. Y dos. Mi vida durante estas tres semanas en Marruecos.
Nos vemos pronto.
Cooper.
Yo sólo espero que tanto en Lisboa (espero que no le pasase nada a tu coche, jeje) como en Marruecos te lo estés pasando divinamente.
ResponderSuprimirUn biquiño.
Lucía.
Ya nos contarás ;-)!!
Lucía: Ya te contaré, ya!
ResponderSuprimirUn beso grandeeeeeeeee!!