Porque todo me huele a ti,
a tu sombra difuminada a través de un biombo,
al vacío de aquel ausente solar abandonado,
apuntalado a besos.
Todo me sabe a fritanga, agria de sentimientos.
Todo se me antoja estúpido, trivial.
Porque todo me recuerda a ti.
Vete.
No hay nada como el tiempo y el olvido para enterrar aquello que nos hace daño.
ResponderSuprimirBesos.
Christian: Ya, que me lo digan a mi si no! :)
ResponderSuprimirUn saludo y gracias por comentar!