Mi madre
siempre me suele decir que la mitad del mundo se come a la otra mitad. Hace
poco, leía en algún foro de internet sobre el voto útil. No negaré que en algún
momento tenía la impresión de que sólo había dos partidos a los que votar estas
elecciones del 20N.
Desgraciadamente, parece que en España sólo existen dos tipos de
personas. Las que ganan, a las que se reserva las mieles del éxito social, y
las que pierden, que quedan cubiertas de oprobio para el resto de sus días. O
lo que es lo mismo, los que se sienten autorizados para siempre hablar y nunca
escuchar, y los que se sienten condenados a siempre escuchar y nunca hablar.
Después de haber recorrido 1300km y gastado 70€, no voy a poder votar.
Los primeros dirán es sólo un
voto, estás haciendo una montaña de un grano de arena, no haberte ido al
extranjero y haberte quedado aquí para ayudar a levantar el país, que estamos
en época de crisis. ¡¡Es muy fácil hablar desde fuera sin estar viviendo en
primera persona esta situación!! No es tiempo de cháchara, esto va a ser muy
duro, venga, ¡¡a trabajar, vago!!
Los segundos dirán, pues vaya
putada, pero qué le vamos a hacer, has tenido mala suerte… De todas formas tu
voto no iba a cambiar nada entre treinta y cinco millones de electores. Mejor
dedícate a buscar trabajo y no pierdas el tiempo en algo que a todas luces no
te va a reportar más que quebraderos de cabeza. No está el horno para bollos
como para andarse complicando la vida…
Yo digo que un país responsable es el que, como mínimo, hace que sus
ciudadanos se sientan representados.
Hice todo lo que se esperaba de mí para poder votar. Cumplí
escrupulosamente con los plazos, incluso presenté la documentación cinco días
antes de la fecha límite. Y sin embargo, no voy a poder votar porque ya estoy fuera de plazo para enviar mi voto por correo. Teniendo en
cuenta que un locus de control externo es algo intrínseco a la propia españolidad, lo más simple sería echarle
la culpa al funcionario de turno de la Delegación Provincial de la Oficina del
Censo en Madrid, el encargado de meter la documentación en el sobre, por no
habérsele ocurrido, en un ataque de incompetencia cósmica, que Nueva Zelanda está
a 20000km de España y que la carta podía tardar un poco más en llegar que a
Francia, por ejemplo. O también se le podría echar la culpa a las formaciones
políticas que han impugnado el proceso electoral, retrasando la confección de
las papeletas y por tanto el envío de las mismas. Yendo más allá, podría culpar
a los partidos que aprobaron la última reforma, vergonzosa, de la Ley Orgánica
del Régimen Electoral General, por hacer del proceso de voto por correo algo
tan farragoso y proclive al fallo.
Sin embargo, quizá el mayor culpable sea yo. Por haber seguido
creyendo durante tanto tiempo que podían existir políticos honestos en tan
altas instancias, cuando es obvio el tipo de fauna carroñera que campa a sus
anchas por las instituciones. Señores políticos, listezas de graduado escolar,
dinosaurios sesudos e impúberes esbirros mitómanos que se fabrican leyes a su
medida y a la de los intereses de sus amos: DEJEN DE DAR POR CULO A LA
CIUDADANÍA con sus verdades eternas. Si se quieren perpetuar en el sistema den
un golpe de estado en vez de modificar leyes a su antojo, suele ser lo más
eficaz. Oh, no, que eso suena muy indecoroso y podrían tener problemas de cara
a la galería. Mejor sean más sutiles y sigan agitando la zanahoria, que
nosotros correremos detrás, lobotomizados por la necesidad de llegar a fin de
mes o por la comodidad de un sofá de lo más chic, como hemos venido haciendo
desde los anales de la memocracia. Ustedes ya viven suficientemente bien y
tienen tiempo para dedicarse a menesteres más sofisticados y económicamente
gratificantes, como por ejemplo dirigir un país.
El otro día leía una entrevista a Rosa Díez en la que decía que si
Napoleón cayó el bipartidismo también caería. Error. Napoleón cayó gracias a nuestro
catetismo como nación, la misma razón por la que el bipartidismo seguirá en el
poder, en mayor o menor medida. Entre que nuestro deseado Fernando VII fue
vilmente raptado por los franceses y su flamante retorno tras la guerra para restablecer
un régimen absolutista de los más rancios que se recuerdan, tuvimos dos
constituciones simultáneas. Una de corte totalmente absolutista en la que José
Bonaparte se comprometía a gobernar España en base a lo establecido en dicho
documento [it’s something…!], y otra
redactada en Cádiz en 1812, y que constituye una de las constituciones más
liberales de toda la Europa de aquella época. Da la impresión de que o nos
gobiernan desde el extranjero o nos gobernamos nosotros, prescindiendo de
figuras obsoletas que representan el pasado. Pero nuestra españolidad puede con nosotros, y al final solemos optar por la vía
del más vale lo malo conocido que lo
bueno por conocer.
Hoy estoy triste, no ya por los setenta euros que me gasté yendo a
solicitar la documentación, sino porque alguien español ha conseguido silenciar
mi voz como ciudadano español. Y lo que es más triste aún, no tengo ganas ni de
enfadarme porque esto ya ni me sorprende, cuando en una sociedad civilizada
debería ser algo meramente excepcional.
España, suerte. Que independientemente de quién gane las elecciones, es
lo que vas a necesitar para madurar y dejar de ser un mediocre bufón de Europa.
Porque por muy de seda que te vistas, seguirás siendo un macaco autocomplaciente
y sin gracia. Porque por muy eficiente que te creas, seguirás haciendo gala de una
nefasta gestión del tiempo. Y seguirás curándote sin que ni siquiera se te pase
por la cabeza que es mejor prever. Y seguirás siendo un país en el que sólo
existan dos tipos de personas. Volverse responsable y honesto es algo que no
sucede de un día para otro. Sólo espero vivir para poder verlo.
[Nota: sé que estoy generalizando, y es algo que odio. Conozco a gente
trabajadora que se parte los cuernos por hacer las cosas medianamente bien,
gente de valía incalculable que aporta su tiempo y su esfuerzo para hacer del
país un sitio medianamente vivible para todos, sin la perversa necesidad de
interferir en las vidas de los demás. Pero la españolidad que nos impregna a todos es algo tan viscoso y pegajoso
que es casi imposible modificarla para tratar de darle un nuevo significado…].
Firmaría de mi puño y letra esta entrada. Sí, señor.
ResponderSuprimirUn abrazo muy fuerte, que hace mucho que no te mando ninguno.
Si te sirve de consuelo, yo tampoco voy a poder votar. Me empadroné este año en Madrid en el mes de julio, y resulta que para ver donde votas cogen los datos que existen hasta junio, con lo que tendría que ir a votar a Santiago y evidentemente no lo voy a hacer.
ResponderSuprimirLlegué también tarde al voto por correo.
Un biquiño, espero que todo te vaya bien ;-)
Lucía.
Hay veces que cuando las cosas no dan más de sí, no dan...
ResponderSuprimir... quizás hayamos nacido para ser una generación en el exilio, ¿no crees?
Un beso grande, figura
No desesperes; si tienes la documentación puedes votar siempre que en el matasellos se justifique que has enviado la carta como tope el día 19; aquí la resolución de la JEC en donde se amplían los plazos:
ResponderSuprimirhttp://www.juntaelectoralcentral.es/portal/page/portal/JuntaElectoralCentral/JuntaElectoralCentral/DocJEC?_piref53_1181251_53_1181246_1181246.next_page=/jec/detalleDoctrina&idDoctrina=14707
http://www.juntaelectoralcentral.es/jec/htdocs/web/documentos/AJEC_04-11-2011.pdf
En las embajadas deben admitirlo.
Aunque creo que ahora sí que va a ser tarde...
Supongo que "Dios le da pan al que no tiene dientes" (sin animo de meterme en religión) gente que estando aquí quizás ni se moleste en votar. Lo siento por ello y por los 70 euros. Tienen que pasar muchas generaciones para que esto cambie y que encima se trabe por parte de los que queremos suma cada vez más.
ResponderSuprimirÁnimo y simplemente inténtalo.
un abrazo
No te has perdido nada de nada! El vencedor ha sido por efecto dominó, yo no fui muy a gusto!
ResponderSuprimirCooper mala pata y entiendo lo que dices tengo familia en USA y votar para las elecciones en México siempre es todo un agobio, por lo que muchos no votan, en el caso de mi país hay 30 millones de mexicanos en USA es decir casi una cuarta parte.
ResponderSuprimirMuy buen Blog, te recomiendo que uses Adweblink.com es un sitio web para rentabilizar tu pagina web, vas a tener mejor posicionamiento, mayor numero de visitas y lo mas importante, vas a empezar a ganar dinero... Yo lo estoy usando hace unos meses y ya tuve mi primer pago :D... Saludos !
ResponderSuprimirJaime: Reafirma saber que no soy el único que piensa estas cosas...
ResponderSuprimirLucía: Joer, pues vaya mala pata... A veces parece que hacen todo lo posible por poner las cosas complicadas para votar...
GuiGui: A veces he pensado lo del exilio y me da bastante pena, la verdad.
Anónimo: El problema es que yo no estoy inscrito en el CERA sino en el censo de residentes temporales en NZ, así que la ampliación de plazo no es válida para nosotros.
Juampe: Para mí el voto el algo muy valioso, y que por circunstancias ajenas a mí no haya podido votar es algo que me pone de bastante mala leche. Como país somos una maquinaria bastante mal engrasada...
Maika: Ésa es otra cosa que me parece lamentable, la forma en que han ganado.
alvaro: Ya, a veces parece que los políticos hacen todo lo posible para que no votemos...
Adweblink: gracias por el spam, ahora tengo muchas más ganas de utilizar Adweblink!
Besos y abrazos, y muchas gracias por comentar!!