jueves, 17 de noviembre de 2011

España, suerte

Mi madre siempre me suele decir que la mitad del mundo se come a la otra mitad. Hace poco, leía en algún foro de internet sobre el voto útil. No negaré que en algún momento tenía la impresión de que sólo había dos partidos a los que votar estas elecciones del 20N.
Desgraciadamente, parece que en España sólo existen dos tipos de personas. Las que ganan, a las que se reserva las mieles del éxito social, y las que pierden, que quedan cubiertas de oprobio para el resto de sus días. O lo que es lo mismo, los que se sienten autorizados para siempre hablar y nunca escuchar, y los que se sienten condenados a siempre escuchar y nunca hablar.
Después de haber recorrido 1300km y gastado 70€, no voy a poder votar.
Los primeros dirán es sólo un voto, estás haciendo una montaña de un grano de arena, no haberte ido al extranjero y haberte quedado aquí para ayudar a levantar el país, que estamos en época de crisis. ¡¡Es muy fácil hablar desde fuera sin estar viviendo en primera persona esta situación!! No es tiempo de cháchara, esto va a ser muy duro, venga, ¡¡a trabajar, vago!!
Los segundos dirán, pues vaya putada, pero qué le vamos a hacer, has tenido mala suerte… De todas formas tu voto no iba a cambiar nada entre treinta y cinco millones de electores. Mejor dedícate a buscar trabajo y no pierdas el tiempo en algo que a todas luces no te va a reportar más que quebraderos de cabeza. No está el horno para bollos como para andarse complicando la vida…
Yo digo que un país responsable es el que, como mínimo, hace que sus ciudadanos se sientan representados.
Hice todo lo que se esperaba de mí para poder votar. Cumplí escrupulosamente con los plazos, incluso presenté la documentación cinco días antes de la fecha límite. Y sin embargo, no voy a poder votar porque ya estoy fuera de plazo para enviar mi voto por correo. Teniendo en cuenta que un locus de control externo es algo intrínseco a la propia españolidad, lo más simple sería echarle la culpa al funcionario de turno de la Delegación Provincial de la Oficina del Censo en Madrid, el encargado de meter la documentación en el sobre, por no habérsele ocurrido, en un ataque de incompetencia cósmica, que Nueva Zelanda está a 20000km de España y que la carta podía tardar un poco más en llegar que a Francia, por ejemplo. O también se le podría echar la culpa a las formaciones políticas que han impugnado el proceso electoral, retrasando la confección de las papeletas y por tanto el envío de las mismas. Yendo más allá, podría culpar a los partidos que aprobaron la última reforma, vergonzosa, de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, por hacer del proceso de voto por correo algo tan farragoso y proclive al fallo.
Sin embargo, quizá el mayor culpable sea yo. Por haber seguido creyendo durante tanto tiempo que podían existir políticos honestos en tan altas instancias, cuando es obvio el tipo de fauna carroñera que campa a sus anchas por las instituciones. Señores políticos, listezas de graduado escolar, dinosaurios sesudos e impúberes esbirros mitómanos que se fabrican leyes a su medida y a la de los intereses de sus amos: DEJEN DE DAR POR CULO A LA CIUDADANÍA con sus verdades eternas. Si se quieren perpetuar en el sistema den un golpe de estado en vez de modificar leyes a su antojo, suele ser lo más eficaz. Oh, no, que eso suena muy indecoroso y podrían tener problemas de cara a la galería. Mejor sean más sutiles y sigan agitando la zanahoria, que nosotros correremos detrás, lobotomizados por la necesidad de llegar a fin de mes o por la comodidad de un sofá de lo más chic, como hemos venido haciendo desde los anales de la memocracia. Ustedes ya viven suficientemente bien y tienen tiempo para dedicarse a menesteres más sofisticados y económicamente gratificantes, como por ejemplo dirigir un país.
El otro día leía una entrevista a Rosa Díez en la que decía que si Napoleón cayó el bipartidismo también caería. Error. Napoleón cayó gracias a nuestro catetismo como nación, la misma razón por la que el bipartidismo seguirá en el poder, en mayor o menor medida. Entre que nuestro deseado Fernando VII fue vilmente raptado por los franceses y su flamante retorno tras la guerra para restablecer un régimen absolutista de los más rancios que se recuerdan, tuvimos dos constituciones simultáneas. Una de corte totalmente absolutista en la que José Bonaparte se comprometía a gobernar España en base a lo establecido en dicho documento [it’s something…!], y otra redactada en Cádiz en 1812, y que constituye una de las constituciones más liberales de toda la Europa de aquella época. Da la impresión de que o nos gobiernan desde el extranjero o nos gobernamos nosotros, prescindiendo de figuras obsoletas que representan el pasado. Pero nuestra españolidad puede con nosotros, y al final solemos optar por la vía del más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer.
Hoy estoy triste, no ya por los setenta euros que me gasté yendo a solicitar la documentación, sino porque alguien español ha conseguido silenciar mi voz como ciudadano español. Y lo que es más triste aún, no tengo ganas ni de enfadarme porque esto ya ni me sorprende, cuando en una sociedad civilizada debería ser algo meramente excepcional.
España, suerte. Que independientemente de quién gane las elecciones, es lo que vas a necesitar para madurar y dejar de ser un mediocre bufón de Europa. Porque por muy de seda que te vistas, seguirás siendo un macaco autocomplaciente y sin gracia. Porque por muy eficiente que te creas, seguirás haciendo gala de una nefasta gestión del tiempo. Y seguirás curándote sin que ni siquiera se te pase por la cabeza que es mejor prever. Y seguirás siendo un país en el que sólo existan dos tipos de personas. Volverse responsable y honesto es algo que no sucede de un día para otro. Sólo espero vivir para poder verlo.
[Nota: sé que estoy generalizando, y es algo que odio. Conozco a gente trabajadora que se parte los cuernos por hacer las cosas medianamente bien, gente de valía incalculable que aporta su tiempo y su esfuerzo para hacer del país un sitio medianamente vivible para todos, sin la perversa necesidad de interferir en las vidas de los demás. Pero la españolidad que nos impregna a todos es algo tan viscoso y pegajoso que es casi imposible modificarla para tratar de darle un nuevo significado…].

9 formas de ver las cosas:

  1. Firmaría de mi puño y letra esta entrada. Sí, señor.

    Un abrazo muy fuerte, que hace mucho que no te mando ninguno.

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  2. Si te sirve de consuelo, yo tampoco voy a poder votar. Me empadroné este año en Madrid en el mes de julio, y resulta que para ver donde votas cogen los datos que existen hasta junio, con lo que tendría que ir a votar a Santiago y evidentemente no lo voy a hacer.

    Llegué también tarde al voto por correo.

    Un biquiño, espero que todo te vaya bien ;-)

    Lucía.

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  3. Hay veces que cuando las cosas no dan más de sí, no dan...

    ... quizás hayamos nacido para ser una generación en el exilio, ¿no crees?

    Un beso grande, figura

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  4. No desesperes; si tienes la documentación puedes votar siempre que en el matasellos se justifique que has enviado la carta como tope el día 19; aquí la resolución de la JEC en donde se amplían los plazos:
    http://www.juntaelectoralcentral.es/portal/page/portal/JuntaElectoralCentral/JuntaElectoralCentral/DocJEC?_piref53_1181251_53_1181246_1181246.next_page=/jec/detalleDoctrina&idDoctrina=14707
    http://www.juntaelectoralcentral.es/jec/htdocs/web/documentos/AJEC_04-11-2011.pdf
    En las embajadas deben admitirlo.
    Aunque creo que ahora sí que va a ser tarde...

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  5. Supongo que "Dios le da pan al que no tiene dientes" (sin animo de meterme en religión) gente que estando aquí quizás ni se moleste en votar. Lo siento por ello y por los 70 euros. Tienen que pasar muchas generaciones para que esto cambie y que encima se trabe por parte de los que queremos suma cada vez más.

    Ánimo y simplemente inténtalo.

    un abrazo

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  6. No te has perdido nada de nada! El vencedor ha sido por efecto dominó, yo no fui muy a gusto!

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  7. Cooper mala pata y entiendo lo que dices tengo familia en USA y votar para las elecciones en México siempre es todo un agobio, por lo que muchos no votan, en el caso de mi país hay 30 millones de mexicanos en USA es decir casi una cuarta parte.

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  8. Muy buen Blog, te recomiendo que uses Adweblink.com es un sitio web para rentabilizar tu pagina web, vas a tener mejor posicionamiento, mayor numero de visitas y lo mas importante, vas a empezar a ganar dinero... Yo lo estoy usando hace unos meses y ya tuve mi primer pago :D... Saludos !

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  9. Jaime: Reafirma saber que no soy el único que piensa estas cosas...

    Lucía: Joer, pues vaya mala pata... A veces parece que hacen todo lo posible por poner las cosas complicadas para votar...

    GuiGui: A veces he pensado lo del exilio y me da bastante pena, la verdad.

    Anónimo: El problema es que yo no estoy inscrito en el CERA sino en el censo de residentes temporales en NZ, así que la ampliación de plazo no es válida para nosotros.

    Juampe: Para mí el voto el algo muy valioso, y que por circunstancias ajenas a mí no haya podido votar es algo que me pone de bastante mala leche. Como país somos una maquinaria bastante mal engrasada...

    Maika: Ésa es otra cosa que me parece lamentable, la forma en que han ganado.

    alvaro: Ya, a veces parece que los políticos hacen todo lo posible para que no votemos...

    Adweblink: gracias por el spam, ahora tengo muchas más ganas de utilizar Adweblink!

    Besos y abrazos, y muchas gracias por comentar!!

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